Universidad Juárez Autónoma de Tabasco

Murales Universitarios


Estas pinturas muestran el paso del tiempo y los anhelos de la humanidad, en nuestra Universidad contamos con variadas expresiones que van desde lo histórico hasta lo metafórico.

Arquitectura e ingeniería:
Mural localizado en la segunda planta de la Biblioteca José Martí de la UJAT, realizado por el Grupo Cuña en 1962, en el que destaca la labor del artista José Valeriano Maldonado Arellano. Sus dimensiones son de 5.00 x 2.70 m. El mural muestra la evolución histórica de las ciencias exactas, haciendo referencia al pueblo tabasqueño. En un extremo se observa a dos indígenas; uno revisando planos y el otro esculpiendo lo que en ellos está trazado, la pieza del Juchimán. En el centro de la obra se extiende una mano que sostiene un compás, de ella emanan figuras geométricas; la parte superior incluye un puente que se pierde en el horizonte. A un lado de él, hay una casa a la usanza tradicional, después un templo, seguido de otras construcciones que robustecen la idea de evolución. En el extremo opuesto, se percibe una paloma blanca que mira hacia atrás. A los pies del mural una planicie exhibe las diversas capas geológicas que caracterizan nuestra geografía.

El átomo pacífico:
Mural localizado en la pared de fondo de la sala principal de la Biblioteca José Martí de la  UJAT, realizado en 1960 por los maestros Valeriano Maldonado y Jorge A. Corona. Sus dimensiones son de 11.30 x 4.00 m. Predominan dos escenas centrales en esta obra. En la primera de ellas se aprecian los avances tecnológicos y científicos, plasmados en el borde superior e inferior del centro del mural en forma de satélites espaciales, cohetes, laboratorios, antenas, cámaras de rayos X y fuentes de energía. Justo en medio de ellos hay un hombre triste que mira hacia abajo. Este gigante, que puede ser llamado la conciencia humana, sale al centro estirando sus brazos, con uno, trata de impedir el paso de la muerte y la destrucción nuclear; con el otro empuña un átomo de luz que baña a toda la naturaleza, que comparte en armonía su espacio, coronado por una paloma blanca. El mural es una crítica puntual dentro del debate sobre el uso y abuso de las armas tecnológicas, a inicios de la década de los años 60 del siglo  XX.

El sacrificio:
Pintura de gran formato realizada por Daniel Ponce Montuy, que se localiza en vestíbulo del Teatro Universitario, en la Zona de la Cultura. Fue realizado en 1975, mide 4.50 x 2.30 m. La obra consiste en una alegoría de cómo el hombre puede ser destruido y denigrado cuando se encuentra privado de la libertad y alejado del conocimiento, cayendo víctima de los monstruos y males que genera la ignorancia.

Juárez y las leyes de Reforma:
Mural del maestro José Valeriano Maldonado y Jorge A. Corona, se encuentra en la pared principal de la sala de la Biblioteca José Martí de la UJAT, ubicada en la calle Hidalgo núm. 211, esquina con Arteaga, colonia Centro. Realizado en 1960, tiene una extensión de 11.20 x 6.30 m. En él podemos ver, justo al centro, el rostro gigantesco de un Juárez que mira sereno a un águila, la cual emerge de entre las aguas para devorar una serpiente, posteriormente se aprecia un libro rojo, protegido por la mano de la patria. Al lado del rostro de Juárez, un hombre y una mujer, decididos, miran hacía adelante; el primero empuña el lábaro patrio y la segunda las Leyes de Reforma de 1857, mismas que bajo tres mensajes subraya la importancia de dicho acontecimiento: libertad, educación y laicismo. En la parte superior izquierda de la obra, dos religiosos van en sentido contrario, como alejándose, mirando a la figura central con un dejo de recelo. En los pies del mural se aprecia un desfile de especies marítimas, un referente velado de nuestro ecosistema.

La noche y el amanecer:
Murales de Gilberto Ramírez Arellano que custodian el vestíbulo del Teatro Universitario, ubicado en la Zona de la Cultura. Realizados en 1973, de 6.40 x 2.20 m. cada uno. El que representa la Noche muestra el mito fundacional de la tierra a través del sacrificio humano, de manos de deidades mitad hombres, mitad monstruos, de caras pintadas. El del Amanecer, muestra al sacerdote enmascarado que invita a la ceremonia. El hombre empuña una espada e intenta oponerse al rito. En realidad, ambos murales se integran para revelar la fundación y la lucha del hombre con sus deidades.

La lucha por la integración de la unidad nacional y la supervivencia de nuestro universo:
Mural de Daniel Ponce Montuy, realizado en 2002, está ubicado en el vestíbulo de la Biblioteca Central Manuel Bartlett Bautista, en la Zona de la Cultura. Se conforma por tres secciones: lateral izquierda 4.45 x 6.10 m; central: 2.20 x 17. 10 m, y lateral derecha 2.20 x 7.36 m. La obra fue realizada bajo la "Técnica Montuy", la cual consite en pintar sobre triplay de fibra de vidrio, con arena asílica y acrílico. La sección lateral izquierda es donde inicia la historia del mural, con la idea cosmogónica de la creación del universo a través del mito fundacional indígena. Posteriormente podemos observar el choque de culturas, el enfrentamiento de jinetes con rostros de muerte, contra pobladores que se defienden con escudos y lanzas. En la parte central se aprecian  los periodos históricos conocidos como La Conquista, La Independencia, La Intervención, El Porfiriato y la Revolución, todos ellos ilustrados por héroes patrios. En la última parte, la lateral derecha, se muestra la lucha entre el cielo y el infierno, es decir, la supervivencia del universo.

Trascendencia lenguaje y luz:
Cuadro-mural localizado en la sala de espera del edificio de rectoría de la UJAT, pintado por Edén García Consta de dos lienzos desmontables: uno de 2.46 por 3.26 m. y otro de 2.67 por 2.40 m. realizados al óleo sobre lienzo de lona. El discurso plástico del conjunto se expresa mediante formas que retoman el carácter enérgico primitivo de la cultura ancestral mesoafricana, caracterizado por volúmenes abundantes y economía en los rasgos morfológicos. En ambas secciones de la obra la dinámica del color representa la disipación de las tinieblas ante la presencia de la luz. Varía de los tonos fríos: violetas, azules y verdes, a tonos cálidos: amarillos, naranjas y rosas, con toques de grises.