Hierba dulce (Phyla lanceolata): La planta tabasqueña que desafía a las bacterias resistentes

En el marco de la crisis global por la resistencia bacteriana, la Phyla lanceolata, conocida tradicionalmente en Tabasco como " hierba dulce” o “hierba de rana ", surge como una prometedora alternativa científica. Investigaciones desarrolladas en la División Académica de Ciencias Básicas (DACB) de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) han identificado en esta especie compuestos con un alto potencial antimicrobiano, marcando un hito en la validación fitoquímica de la flora regional para su aplicación en la salud pública.
En primera instancia, el estudio de esta especie forma parte de una estrategia mayor de validación científica de la herbolaria local. Según explicó el profesor investigador, doctor Ever Arquímedes Blé González, la investigación no solo busca preservar el conocimiento ancestral, sino transformarlo en evidencia fitoquímica reproducible mediante procesos rigurosos de aislamiento molecular que se llevan a cabo en el Laboratorio de Productos Naturales.
Consecuentemente, el proceso científico inicia con la domesticación y conservación de la planta en el jardín botánico de la DACB. La maestra Lidia Jiménez Montero detalló que este "laboratorio vivo" permite a los investigadores acceder a ejemplares de Phyla lanceolata en condiciones controladas, garantizando que el material vegetal recolectado para los extractos mantenga la concentración óptima de sus principios activos.

Por otro lado, durante la emisión del programa televisivo "Ciencia sin Filtros, Investigación en Acción", se describió que la metodología para extraer estos beneficios requiere un tratamiento técnico de alta precisión. El Dr. Blé González puntualizó que las hojas de la hierba dulce son sometidas a un secado a 40 grados Celsius para eliminar la humedad y, posteriormente, se emplean solventes químicos que permiten separar las fracciones activas donde se alojan los agentes antimicrobianos.
Asimismo, la efectividad de la planta ha sido sometida a pruebas de fraccionamiento mediante cromatografía en columna. En este sentido, el doctor Abraham Gómez Rivera señaló que este método permite "desmenuzar" la planta hasta aislar la molécula exacta responsable de inhibir el crecimiento microbiano, asegurando que el uso de la Phyla lanceolata trascienda la práctica empírica para convertirse en una certeza farmacológica validada experimentalmente.
En este contexto, el aprovechamiento de la biodiversidad tabasqueña se extiende a un análisis integral para evitar el desperdicio de recursos bióticos en el estado. El Dr. Carlos Ernesto Lobato García subrayó que, mediante diversas técnicas de extracción aplicadas en el laboratorio, es posible obtener tanto antioxidantes como antiinflamatorios a partir de los tallos y hojas de las especies estudiadas en la máxima casa de estudios.

No obstante, el rigor científico también advierte sobre los riesgos asociados al uso desmedido de la herbolaria sin el debido sustento. El Dr. Abraham Gómez Rivera enfatizó que, aunque la Phyla lanceolata muestra resultados altamente prometedores, el consumo de plantas debe ser racional y guiado por la evidencia fitoquímica, ya que ciertos componentes naturales pueden manifestar toxicidad si se administran en dosis inadecuadas.
Por consiguiente, los hallazgos derivados de estas investigaciones han sido integrados en plataformas interactivas para facilitar el acceso a información verificada. El Dr. Blé González presentó un catálogo medicinal digital que emplea realidad aumentada para mostrar el hábitat y las propiedades químicas de la hierba dulce, buscando contrarrestar la desinformación que circula en las redes sociales.
Adicionalmente, el proyecto destaca por su impacto en la formación de recursos humanos de alto nivel en las áreas de química orgánica y farmacobiología. La maestra Lidia Jiménez Montero resaltó que la incorporación de estudiantes en el estudio de la Phyla lanceolata garantiza que las nuevas generaciones de científicos tabasqueños adquieran las competencias técnicas necesarias para conservar y explotar de manera sustentable la riqueza natural de la región.
Finalmente, la validación científica posiciona a la UJAT como un referente en el estudio de productos naturales. Al estrechar el vínculo entre el trabajo de laboratorio y el conocimiento de las comunidades chontales, la máxima casa de estudios de Tabasco no solo salvaguarda la herencia cultural del sureste, sino que genera soluciones tecnológicas viables para los desafíos de la medicina moderna. 

(ADS).