UJAT genera mapa ambiental para proteger la salud y los ecosistemas de Tabasco

Con el propósito de generar información científica que contribuya a la protección de la salud pública, la conservación de los recursos naturales y el diseño de estrategias de restauración ecológica, investigadores de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) desarrollan un proyecto multidisciplinario para rastrear el comportamiento de contaminantes en la atmósfera, el agua, los suelos y la vegetación del estado. Los resultados permitirán construir mapas de vulnerabilidad ambiental e identificar áreas prioritarias para la atención y conservación de ecosistemas estratégicos de Tabasco.

A través de la División Académica de Ciencias Básicas (DACB), la universidad ha establecido una red de monitoreo ambiental en los municipios de Cunduacán, Macuspana y Paraíso, donde se recopilan datos sobre calidad del aire, condiciones meteorológicas y presencia de contaminantes. Esta información permitirá comprender con mayor precisión cómo se desplazan los contaminantes en el territorio y cuáles son sus posibles efectos sobre los ecosistemas y la población.

El proyecto se fortalece mediante la colaboración con instituciones nacionales de reconocido prestigio como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Instituto Nacional de Salud Pública y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias. Estas alianzas favorecen el intercambio de metodologías especializadas, el acceso a tecnologías analíticas avanzadas y la validación científica de los resultados obtenidos.

Aunque la investigación es coordinada por la UJAT, la participación de estas instituciones contribuye a consolidar una plataforma científica de alto nivel para el estudio de los ecosistemas tropicales y los efectos de la contaminación ambiental en el sureste mexicano.

La directora de la DACB y responsable técnica del proyecto, la doctora Hermicenda Pérez Vidal, explicó que estas investigaciones forman parte de una línea de trabajo consolidada durante más de dos décadas de estudios ambientales en la universidad. Actualmente, las actividades se desarrollan dentro del proyecto CBF-2025-G-574, orientado al análisis integral de las matrices bióticas y abióticas presentes en el territorio tabasqueño.

Uno de los ejes centrales del estudio es el análisis de las partículas PM2.5, diminutas fracciones de materia suspendida en el aire que, debido a su tamaño microscópico, pueden ingresar profundamente al sistema respiratorio e incluso alcanzar el torrente sanguíneo. Estas partículas son consideradas entre los principales factores asociados a enfermedades respiratorias y cardiovasculares, por lo que conocer su composición y comportamiento representa un paso fundamental para la prevención de riesgos a la salud.

La profesora investigadora María Antonia Lunagómez Rocha señaló que el interés científico no se limita a medir la cantidad de partículas presentes en el ambiente, sino también a identificar los compuestos químicos que transportan. Gracias a los análisis realizados en laboratorios especializados, se han detectado elementos traza como plomo, arsénico, cadmio y vanadio, sustancias que permiten identificar posibles fuentes de contaminación y evaluar sus efectos potenciales sobre los ecosistemas y las comunidades humanas.

Los investigadores explican que los contaminantes atmosféricos no permanecen indefinidamente suspendidos en el aire. Con el tiempo se depositan sobre cuerpos de agua, suelos, vegetación y zonas costeras, donde pueden alterar procesos biológicos esenciales. Por ello, la investigación incorpora el estudio de las rutas mediante las cuales estos compuestos son transportados desde la atmósfera hacia otras matrices ambientales.

Para comprender esta dinámica, la red de monitoreo cuenta con estaciones meteorológicas automatizadas que registran variables como velocidad y dirección del viento, temperatura y precipitación. De acuerdo con el investigador Carlos Mario Morales Bautista, estos datos permiten alimentar modelos matemáticos capaces de reconstruir la trayectoria de los contaminantes e identificar zonas con mayores niveles de exposición.

El proyecto también incorpora tecnologías analíticas de alta precisión, entre ellas la Espectrometría de Emisión Óptica y la Espectrometría de Masas. Estas herramientas permiten analizar relaciones isotópicas de plomo y otros elementos que funcionan como auténticas huellas químicas, ayudando a diferenciar contaminantes de origen natural de aquellos derivados de actividades humanas.

Uno de los componentes más innovadores de la investigación se desarrolla en los manglares de la costa tabasqueña. Considerados ecosistemas estratégicos por su capacidad de captura de carbono y su importancia para la biodiversidad, estos ambientes son monitoreados mediante el análisis de hidrocarburos y marcadores genómicos avanzados que permiten evaluar su estado de conservación y detectar señales tempranas de deterioro ambiental.

Toda la información generada será integrada en modelos predictivos y mapas de vulnerabilidad ambiental que servirán para orientar acciones de conservación, restauración ecológica y manejo sustentable de los recursos naturales. De esta manera, la investigación busca convertirse en una herramienta útil para la toma de decisiones y el diseño de políticas públicas basadas en evidencia científica.

Además de su impacto en el conocimiento ambiental, el proyecto fortalece la formación de nuevas generaciones de especialistas. Estudiantes de licenciatura y posgrado participan directamente en las actividades de campo, la preparación de muestras y la operación de equipos especializados, adquiriendo experiencia práctica en el estudio de problemáticas ambientales complejas.

Más allá de la generación de datos, esta iniciativa representa una apuesta por comprender el comportamiento ambiental de Tabasco desde una perspectiva integral. Los resultados permitirán conocer con mayor precisión la calidad del aire, identificar riesgos potenciales para los ecosistemas y contribuir a la construcción de estrategias que favorezcan un desarrollo sustentable y una mejor calidad de vida para la población tabasqueña. (ADS)

 

08-06-2026 /DGCS