La Biblioteca José Martí, legado vivo de Tabasco

Perteneciente a la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), la biblioteca “José Martí”, ubicada en el Centro Histórico de Villahermosa, resguarda mucho más que libros y documentos: conserva la memoria escrita de un pueblo, los testimonios de su vida pública y las huellas de generaciones que han contribuido a construir la historia de la entidad.
Su origen se remonta al 12 de octubre de 1944, cuando fue fundada como Biblioteca Pública José Martí por iniciativa del Gobierno del Estado de Tabasco, durante la administración del gobernador Noé de la Flor Casanova y siendo presidente de la República Manuel Ávila Camacho. La placa conmemorativa que aún se conserva en el inmueble da testimonio de aquel momento histórico en que nació una institución destinada a democratizar el acceso al conocimiento y promover la cultura entre los tabasqueños.
Antes de formar parte de la universidad, la José Martí fue la principal biblioteca pública del estado. Desde sus primeros años se consolidó como un espacio de consulta indispensable para estudiantes, maestros, investigadores y ciudadanos interesados en el conocimiento. Su incorporación a la entonces Universidad Juárez de Tabasco, en 1959, marcó el inicio de una nueva etapa que permitió fortalecer su acervo y consolidar su vocación académica, sin abandonar su compromiso con la sociedad.

La historia de la biblioteca también se encuentra estrechamente vinculada al desarrollo de la educación superior en Tabasco. En el edificio se conservan testimonios materiales que remiten al antiguo Instituto Juárez, antecedente de la actual UJAT. Una placa de 1957 recuerda la ampliación “Dr. Simón Sarlat Nova”, realizada durante una etapa de crecimiento institucional que contribuyó a fortalecer la infraestructura educativa de la entidad. La presencia simultánea de estos elementos históricos convierte al inmueble en un verdadero documento arquitectónico que narra distintas etapas de la vida cultural y educativa tabasqueña.
Sin embargo, la grandeza de la José Martí no radica únicamente en su historia institucional. Su principal riqueza se encuentra en los miles de documentos, libros, periódicos, revistas y publicaciones que conforman uno de los acervos históricos más importantes del sureste mexicano. Sus colecciones permiten reconstruir acontecimientos políticos, sociales, económicos y culturales que han marcado el devenir de Tabasco a lo largo de más de un siglo.
Particular relevancia tiene su hemeroteca, donde se resguardan periódicos y publicaciones históricas que constituyen fuentes fundamentales para la investigación. Durante décadas, la biblioteca desarrolló un importante trabajo de conservación mediante sistemas de microfilmación que permitieron proteger valiosos materiales periodísticos del deterioro físico. Gracias a ello, hoy es posible consultar ediciones históricas de diarios emblemáticos y acceder a información que forma parte de la memoria colectiva de los tabasqueños.
La permanencia de equipos lectores de microfilme dentro de la biblioteca constituye un testimonio de ese esfuerzo de preservación documental. A través de esta tecnología, investigadores, periodistas, cronistas e historiadores han podido consultar ejemplares de publicaciones históricas como Rumbo Nuevo y otros periódicos que registraron acontecimientos fundamentales de la vida pública tabasqueña. Más allá de su función técnica, estos equipos representan un puente entre generaciones, al permitir que noticias, crónicas y testimonios del pasado continúen disponibles para el estudio y la reflexión. En una época dominada por lo digital, los sistemas de microfilmación recuerdan la importancia de conservar físicamente los documentos que narran la historia de una sociedad.
La biblioteca también alberga un importante patrimonio artístico. En su sala principal destaca el mural “Juárez y las Leyes de Reforma”, una obra que enriquece el carácter cultural del recinto y que dialoga con los ideales de educación, libertad y conocimiento que han dado sentido a esta institución desde su fundación. Junto con las exposiciones documentales que regularmente se presentan en sus instalaciones, el mural convierte a la José Martí en un espacio donde convergen la investigación, el arte y la divulgación histórica.
Otro elemento que distingue al recinto es su identidad latinoamericanista. La presencia de una bandera de Cuba resguardada en una vitrina recuerda el homenaje permanente al escritor, periodista y héroe independentista José Martí, figura que inspira el nombre y la vocación cultural de la biblioteca desde hace más de ocho décadas. Este símbolo fortalece los vínculos históricos entre la educación, la cultura y el pensamiento humanista que dieron origen a la institución.
La importancia de la Biblioteca José Martí ha sido reconocida también en el presente. Consciente del valor histórico, académico y cultural que representa para Tabasco, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco impulsó recientemente un proceso integral de rehabilitación del inmueble, permitiendo recuperar su esplendor, fortalecer sus condiciones de conservación y ofrecer mejores espacios para la consulta y la investigación.
Este esfuerzo fue posible gracias a la suma de voluntades encabezada por el rector Guillermo Narváez Osorio, quien promovió la gestión de recursos y alianzas estratégicas para rescatar uno de los espacios más emblemáticos del patrimonio universitario. En este proceso destacó la participación de Banco Santander, cuya aportación permitió realizar importantes trabajos de rehabilitación y modernización, preservando al mismo tiempo el valor histórico y cultural del inmueble.
La renovación de la José Martí representa mucho más que una mejora física. Constituye una apuesta por la conservación de la memoria colectiva, por la protección del patrimonio documental tabasqueño y por la permanencia de un espacio que durante ochenta años ha servido como punto de encuentro para estudiantes, investigadores, periodistas, escritores y ciudadanos interesados en comprender el pasado para construir el futuro.
Hoy, la Biblioteca Histórica José Martí se erige como un ejemplo de cómo el patrimonio cultural puede renovarse sin perder su esencia. Sus salas restauradas, sus colecciones documentales, su invaluable hemeroteca, los equipos de microfilmación que resguardan décadas de historia periodística, sus murales, exposiciones y testimonios históricos permiten que el pasado dialogue permanentemente con el presente.
A ocho décadas de su fundación, la José Martí continúa cumpliendo la misión que le dio origen: preservar el conocimiento, promover la cultura y resguardar la memoria escrita de Tabasco. Más que una biblioteca, es un legado vivo que pertenece a todos los tabasqueños y uno de los símbolos más representativos de la vocación educativa y cultural de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
14-06-2026 /DGCS