La UJAT transforma conocimiento en oportunidades

La investigación científica que se desarrolla en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) continúa demostrando que el conocimiento generado en las aulas y laboratorios puede convertirse en una herramienta efectiva para impulsar el desarrollo económico, fortalecer la producción regional y mejorar la calidad de vida de las comunidades. Un ejemplo de ello es el trabajo que realiza el programa educativo de Ingeniería en Alimentos de la División Académica Multidisciplinaria de los Ríos (DAMR), donde académicos y estudiantes impulsan proyectos de innovación, capacitación y transferencia tecnológica que benefician directamente a productores, emprendedores y grupos comunitarios del sureste mexicano.

Estas experiencias fueron compartidas durante la segunda emisión del programa televisivo “Ciencia sin Filtros: Investigación en Acción”, titulada “Manejo y transformación de la leche con Responsabilidad Social Universitaria”, espacio de divulgación que acerca a la sociedad los resultados de las investigaciones que se desarrollan en la máxima casa de estudios de los tabasqueños y su impacto en distintos sectores productivos.

Durante la transmisión participaron los profesores investigadores Mateo Ortiz Hernández, Héctor Sánchez Sanlucar y Sonia del Carmen Ara Chan, quienes explicaron cómo la formación impartida en Ingeniería en Alimentos trasciende el ámbito académico para convertirse en una estrategia de vinculación social que fortalece una de las actividades económicas más importantes de la región de Los Ríos: la producción y transformación de leche y sus derivados.

Los especialistas destacaron que, a través de cursos, asesorías técnicas y talleres especializados, la UJAT ha contribuido a mejorar los procesos de elaboración de quesos, yogur y otros productos lácteos en municipios como Emiliano Zapata, Balancán, Tenosique y Jonuta. Estas acciones permiten a los productores incorporar mejores prácticas de manufactura, optimizar el aprovechamiento de la materia prima y elevar los estándares de calidad e inocuidad de sus productos.

"Nuestro objetivo es que el conocimiento generado en la universidad llegue a quienes más lo necesitan. Cuando los productores incorporan nuevas técnicas, mejoran la calidad de sus productos y encuentran mayores oportunidades de comercialización, la investigación cumple verdaderamente su función social", destacó el profesor investigador Mateo Ortiz Hernández.

Más allá de la capacitación técnica, el acompañamiento universitario ha permitido que numerosos productores incorporen procesos de innovación que agregan valor a sus productos, fortaleciendo su competitividad y ampliando sus posibilidades de comercialización. Este trabajo de vinculación ha consolidado una relación de confianza entre la universidad y los sectores productivos, cuyos resultados han trascendido las fronteras estatales.

Como muestra de ello, las actividades impulsadas desde la DAMR han llegado incluso a comunidades del Petén, Guatemala, donde productores y emprendedores han participado en talleres especializados sobre transformación de lácteos y buenas prácticas de producción. Esta colaboración internacional refleja el reconocimiento que la experiencia académica y científica de la UJAT ha alcanzado en la región mesoamericana.

Otro de los ámbitos donde la universidad ha contribuido de manera significativa es la evaluación y mejora de productos regionales. Profesores de la DAMR han participado como jueces y evaluadores en la Feria del Queso, aportando conocimientos especializados en análisis sensorial para valorar características como sabor, textura, aroma, apariencia y aceptación del consumidor. Gracias a estas recomendaciones técnicas, numerosos emprendedores han perfeccionado sus procesos de elaboración y desarrollado nuevas variedades de quesos artesanales que enriquecen la oferta regional.

La emisión también permitió mostrar el papel fundamental que desempeñan los laboratorios universitarios en la formación de futuros profesionistas. Durante el programa, los estudiantes César Augusto Carías Contreras, Israel Sánchez Córdova y Yesenia Aracely Nájera realizaron la elaboración de queso crema y queso de hebra, explicando paso a paso los procesos fisicoquímicos y microbiológicos involucrados en la transformación de la leche.

A través de esta demostración práctica, los alumnos evidenciaron cómo los conocimientos adquiridos en las aulas se aplican en escenarios reales de producción, garantizando productos con altos estándares de calidad, inocuidad y rendimiento. Asimismo, señalaron que la carrera les brinda herramientas para desarrollar proyectos productivos propios, generar valor agregado a los recursos agroalimentarios de la región y emprender iniciativas que contribuyan al desarrollo económico local.

Los investigadores coincidieron en que uno de los mayores logros del programa educativo es la capacidad de vincular la ciencia con las necesidades de la sociedad. En este sentido, destacaron los talleres impartidos a mujeres emprendedoras, jóvenes y grupos comunitarios, mediante los cuales se promueve la elaboración de yogures, quesos, conservas y otros alimentos procesados que representan alternativas reales de autoempleo y fortalecimiento de la economía familiar.

La profesora investigadora Sonia del Carmen Ara Chan subrayó que la transferencia de conocimiento constituye uno de los pilares de la responsabilidad social universitaria, ya que permite que los avances científicos lleguen a sectores que tradicionalmente tienen acceso limitado a capacitación especializada. Gracias a estas acciones, numerosas familias han encontrado nuevas oportunidades para generar ingresos y mejorar sus condiciones de vida.

Por su parte, el profesor investigador Héctor Sánchez Sanlucar destacó que la Ingeniería en Alimentos representa una alternativa académica estratégica para el desarrollo regional, al formar profesionistas capaces de intervenir en toda la cadena productiva alimentaria, desde la conservación y transformación de materias primas hasta el diseño de nuevos productos y procesos de comercialización.

Al cierre del programa, los participantes coincidieron en que la investigación aplicada constituye una de las herramientas más eficaces para atender desafíos productivos y sociales. A través de la innovación tecnológica, la vinculación comunitaria y la formación de capital humano altamente especializado, la UJAT reafirma su compromiso con la generación de conocimiento útil y pertinente para el desarrollo sostenible de Tabasco y del sur-sureste del país.

"La ciencia tiene mayor valor cuando se transforma en oportunidades para las personas. Ese es el compromiso de la UJAT: formar profesionistas capaces de innovar, emprender y contribuir al desarrollo de sus comunidades", concluyó Mateo Ortiz Hernández.

El trabajo que realiza el programa educativo de Ingeniería en Alimentos de la División Académica Multidisciplinaria de los Ríos demuestra cómo la UJAT transforma el conocimiento científico en oportunidades de crecimiento, impulsa el emprendimiento, fortalece la producción regional y contribuye a construir comunidades más prósperas y resilientes

15-06-2026 /DGCS