UJAT resguarda el patrimonio genético de la flora tabasqueña

La biodiversidad de Tabasco enfrenta desafíos cada vez mayores. La transformación de los ecosistemas, la reducción de áreas naturales y los efectos del cambio climático amenazan la permanencia de numerosas especies vegetales que forman parte del patrimonio natural del estado. Ante este escenario, investigadores de la División Académica de Ciencias Biológicas (DACBIOL) de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) impulsan proyectos científicos orientados a conservar y recuperar el germoplasma de plantas nativas, es decir, el material genético que garantiza su reproducción y permanencia a través del tiempo.
Mediante la integración de herramientas de ecofisiología, biotecnología vegetal y conservación biológica, los especialistas estudian cómo árboles, arbustos y plantas herbáceas responden a las nuevas condiciones ambientales. El objetivo es generar alternativas que permitan preservar especies de importancia ecológica y fortalecer los procesos de restauración de ecosistemas en el sureste mexicano.

La doctora Ofelia Castillo Acosta, profesora investigadora de la DACBIOL y responsable del Laboratorio de Ecofisiología Vegetal, explicó que gran parte de estos trabajos se desarrolla en Áreas Naturales Protegidas de Tabasco, donde se concentra una proporción significativa de la biodiversidad terrestre de la entidad. En estos espacios se analizan procesos como la germinación, el crecimiento, la floración y la fructificación de las plantas, etapas fundamentales para comprender su capacidad de adaptación ante las variaciones climáticas.
La investigadora señaló que los cambios en los ciclos reproductivos de las especies vegetales representan una de las principales preocupaciones actuales. A ello se suma la disminución de polinizadores nativos, como abejas, aves y murciélagos, cuya participación resulta indispensable para la reproducción natural de numerosas plantas. Estas condiciones incrementan el riesgo de pérdida de especies y reducen la capacidad de recuperación de los ecosistemas.
Como parte de estas estrategias, la UJAT ha fortalecido la conformación de colecciones biológicas y bancos de germoplasma, donde se resguardan semillas, frutos, maderas y otros materiales vegetales de valor científico. Estos repositorios constituyen una reserva genética que podrá utilizarse en futuros programas de restauración ecológica y conservación de la biodiversidad regional.

La investigación también se extiende a los ecosistemas costeros. El doctor Humberto Hernández Trejo, integrante del Cuerpo Académico de Ecología, Restauración y Manejo Tropical de Plantas, destacó los trabajos de propagación de mangle rojo, blanco y negro, especies fundamentales para la estabilidad de los humedales tabasqueños. Estas acciones buscan recuperar áreas degradadas y restablecer funciones ecológicas esenciales para la protección de las zonas costeras.
Por su parte, la doctora Georgina Vargas Simón desarrolla estudios sobre la viabilidad de semillas de especies arbóreas tropicales poco conocidas, pero con alto potencial para programas de conservación y restauración. Sus investigaciones permiten identificar tratamientos que favorecen la germinación y aumentan las probabilidades de supervivencia de las plantas en viveros y áreas de reforestación.
En estos esfuerzos participan activamente estudiantes universitarios. Un ejemplo es Eduardo Asencio Mazariego, alumno de Biología, quien colabora en el estudio del uspí (Couepia polyandra), especie nativa cuyas posibilidades de reproducción han mejorado mediante tratamientos especializados desarrollados por los investigadores de la DACBIOL.
Uno de los mayores retos para la conservación de la flora tropical radica en que muchas especies producen semillas recalcitrantes, es decir, semillas que pierden rápidamente su capacidad de germinar cuando son almacenadas por periodos prolongados. Para enfrentar esta limitante, los científicos recurren a técnicas de cultivo in vitro y conservación en medios nutritivos especializados, que permiten mantener tejidos vegetales en condiciones controladas y preservar su estabilidad genética a largo plazo.
Además de generar conocimiento científico, la DACBIOL promueve la formación de nuevos especialistas mediante talleres, prácticas de campo y actividades de divulgación que acercan la ciencia a estudiantes y sociedad. Estas acciones fortalecen la cultura de conservación y fomentan la participación de nuevas generaciones en la protección de los recursos naturales.
A través de la investigación, la innovación biotecnológica y la formación de capital humano, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco contribuye al resguardo del patrimonio genético de la flora regional y genera herramientas científicas para enfrentar los desafíos ambientales que marcarán el futuro de los ecosistemas del sureste mexicano. (ADS)
22-06-2026 /DGCS