LOS DIRECTORES DEL INSTITUTO JUÁREZ DE TABASCO

 
El 1 de enero de 1879, en San Juan Bautista, la capital del estado de Tabasco, se inauguró la primera institución de educación superior: el Instituto Juárez, en el lugar que ocupa hasta nuestros días, en la bajada de 27 de febrero del centro de Villahermosa.
Ese hecho es extraordinario en Tabasco, ya que con él se inicia el proyecto educativo más significativo de toda su historia. También, al concretar el proyecto académico y científico del Instituto, en la realidad tabasqueña, de manera continua y evolutiva a través de sus procesos históricos, se constituyó una verdadera proeza; porque la historia del Instituto estuvo atada a la dinámica de los problemas, conflictos y el devenir de Tabasco.
 
El funcionamiento del Instituto Juárez, en sus aspectos administrativos, educativos, económicos y culturales, entre 1879 y 1958 (año que se transformó en universidad), fue responsabilidad de hombres y mujeres que se comprometieron a coordinar, impulsar y llevar a la práctica propuestas educativas concretas; fueron los directores, secretarios, prefectos, y maestros, los que formaron a diversas generaciones en el campo del notariado, derecho, pedagogía, agrimensura, topografía y la farmacología, para que contribuyeran al desarrollo de Tabasco ejerciendo una profesión.
 
Entre todos ellos, los directores del Instituto Juárez de Tabasco, entre 1879 y 1958, fueron coyunturales en el desarrollo y consolidación de la institución. Porque la historia del Instituto está marcada por la gestión que realizaron cada uno de ellos, por su apego o distancia con los poderes locales, por los equipos administrativos que integraron, por su trato para con los alumnos, por las actividades educativas, académicas y culturales realizadas y, desde luego, por su relación con los docentes.
 
Por ello, a continuación, se expone una lista de todos los directores del Instituto Juárez, realizada a partir de fuentes de archivo, de documentos concretos que señalan que sí administraron a la institución en un tiempo específico; se anotaron por periodo histórico: el Porfiriato, la Revolución, el Garridismo y el periodo que va de 1940 a 1958.
 
Cabe puntualizar que, en todas las épocas históricas ser director del Instituto Juárez fue motivo de prestigio académico, cultural y político; por ello, solo en raras excepciones, sujetos sin reconocimiento intelectual, ocuparon la dirección del Instituto. Además, en Tabasco, ser el coordinador administrativo de la máxima institución de educación superior o maestro en sus aulas, también significó ser una figura moral, un referente ético para las nuevas generaciones y la sociedad. Cabe señalar que, algunos de ellos, fueron directores más de una vez y en diferentes épocas.
 
Durante el porfiriato y hasta 1912, los directores del Instituto fueron la base de la constitución de un exitoso sistema educativo local; los directores y maestros fueron, al mismo tiempo, legitimadores y reformadores de la dinámica de la estructura social. Los profesionistas que ocuparon, secuencialmente, la dirección del IJ fueron: Manuel Sánchez Mármol, José María Pulido Pedrero, Rómulo Becerra Fabré, Gustavo A. Suzarte, Francisco Pellicer, Eduardo Mestre Ghigliazza, José María Irys, Fernando Duque de Estrada, Horacio Jiménez, Pastor Bautista N., Adelor D. Sala, José Ochoa Lobato, José Manuel Ramos, Francisco D. Carvajal, Gonzalo Acuña Pardo, Juan Graham Casasús y Luis Graham Casasús. 
 
Durante la Revolución Mexicana el Instituto Juárez vivió bajo una doble situación: fue considerado por algunos revolucionarios como una institución totalmente porfirista y, al mismo tiempo, los contrarrevolucionarios y huertistas lo ubicaron como espacio formador de los antirreleccionistas y seguidores de la revolución. Entre 1912 y 1919 fueron directores del Instituto: E. Marín, Gonzalo Acuña Pardo, Arnulfo Giorgana, Francisco J. Santamaría, Luis Graham Casasús, María Camelo Soler, María León Puig, Ruperto Jiménez Mérito y Manuel Herrera. 
De 1919 a 1940, en Tabasco se inicia, consolida, despliega y decae la hegemonía del garridismo; en ese periodo histórico, se clausuran los estudios formales de educación superior en el IJ; aunque se sigue permitiendo que diversos ciudadanos presenten exámenes, revaliden estudios o se titulen de agrimensores, pedagogos, abogados, etc., conforme al plan de estudios de 1919. El Instituto funcionó como aparato ideológico del estado garridista y fue pieza clave, en la única transformación social efectiva que ha experimentado Tabasco. Los directores de ese periodo fueron: Porfirio S. Sosa, Roberto Fitzpatrick, Jesús Flores, Rafael Fernández Alfaro, Arnulfo Giorgana G., Pedro Canabal, José Ochoa Lobato, Manuel J. Garrido Canabal, Salomón González Blanco, Miguel Paredes Campos, Mario Matus Miceli, Andrés de la Cruz Michel (hasta 1943).
 
Hasta finales de la década de 1940, los garridistas mantenían cierta presencia en el IJ, a partir de esa época, son desplazados casi totalmente, ocupando una posición marginal en la dinámica de la institución. A partir de ese tiempo, el Instituto fue administrado y atando su funcionalidad al ejecutivo local y a las políticas educativas nacionales, cuestión que le va permitir reestructurarse y volver a ofrecer estudios de educación superior y, convertirse en universidad en 1958. De 1943 a 1958, los directores fueron: Adelor D. Sala, Sebastián Hernández, Antonio Suárez Hernández, Belisario Colorado Jr., Julián A. Manzur, Eduardo Alday Hernández, José Natividad Correa Toca, Pedro Canabal y Antonio Ocampo Ramírez (último director del IJ y primer rector de la UJT).
 
Para ser justos, junto a los directores se debe reconocer a la diversidad de mujeres y hombres que los acompañaron en la administración del IJ, en una nueva historia de la institución que reivindique su quehacer y sus nombres, para que las nuevas generaciones tomen conciencia de la contribución de sus bisabuelos y abuelos al sistema educativo tabasqueño, desde el acontecer del Instituto Juárez.
 
Por Mtro. Héctor Valencia Reyes. Decano de la Lic. de Historia de la UJAT.
 
 
 
02-08-2026 /DGCS