Un paisaje que habla: UNAM, CCGS y UJAT, estudian sistema lagunar Chaschoc–Cejá

Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Centro del Cambio Global y la Sustentabilidad (CCGS) y de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), colaboran en el desarrollo de un proyecto transdisciplinario que busca descifrar el funcionamiento del sistema lagunar Chaschoc–Sejá, ubicado en el municipio de Emiliano Zapata.

Con el tema “Un paisaje que habla”, durante el programa de TV UJAT "La ciencia está en los detalles", los investigadores José Guadalupe Chan Quijano del CCGS, Mario Alberto Hernández Hernández del Instituto de Geofísica de la UNAM y Rodrigo García Morales del Centro de Investigación sobre el Cambio Global de la UNAM, coincidieron en que este humedal constituye un "laboratorio vivo" para comprender cómo los procesos ecológicos, hidrológicos y socioambientales se encuentran estrechamente vinculados.

Señalaron que, junto con investigadores de la UJAT, que forman parte del equipo de trabajo, se busca comprender este ecosistema su flora, fauna y cuerpos de agua por separado, además de analizar cómo interactúan entre sí y con las comunidades que dependen de ellos. Bajo esta premisa, es que se impulsa un proyecto científico para comprender integralmente el sistema lagunar Chaschoc–Sejá y fortalecer su conservación.
Dieron a conocer que el proyecto, financiado por el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica (PAPIIT) de la UNAM, reúne a cerca de 40 investigadores de distintas disciplinas e instituciones que estudian aspectos como la hidrología, la biodiversidad, los microorganismos, los suelos, la vegetación, la percepción remota y aspectos socioambientales, con el propósito de integrar toda esta información y explicar el comportamiento del socioecosistema lagunar mediante la transdisciplina.

Uno de los componentes del estudio analiza la biodiversidad de murciélagos como indicadores de la salud ambiental, por lo que Rodrigo García Morales, explicó que estos mamíferos desempeñan funciones esenciales para los ecosistemas, como la dispersión de semillas, el control de insectos y la conservación de la vegetación, además de servir como bioindicadores para evaluar la presencia de pesticidas y otros contaminantes derivados de las actividades humanas.
Por su parte, Mario Alberto Hernández Hernández detalló que las investigaciones hidrológicas han permitido documentar la estrecha relación entre el río Usumacinta y el sistema lagunar, cuyo comportamiento cambia constantemente conforme varían los niveles del caudal. Esta información resulta clave para comprender procesos como las inundaciones, los ciclos de pesca, las actividades agrícolas y la disponibilidad de agua para las comunidades locales.

Desde la perspectiva socioambiental, José Guadalupe Chan Quijano destacó que el proyecto incorpora el conocimiento de las comunidades mediante talleres participativos, entrevistas y actividades de ecopedagogía con habitantes de la región, reconociendo que la experiencia de quienes viven diariamente en el territorio constituye una fuente valiosa para interpretar los cambios ambientales.
07-08-2026 /ADS