Especialistas de cinco países analizan estrategias para regenerar las selvas

Con la participación de investigadores de Colombia, España, Panamá, Costa Rica y México, inició en la División Académica de Ciencias Biológicas (DACBiol) de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) el VIII Foro de Regeneración de Selvas, Acahuales y Áreas Naturales Protegidas y II Foro Internacional sobre Regeneración de Selvas en México y América Latina, encuentro que reúne conocimientos y experiencias para fortalecer la conservación y restauración de los ecosistemas tropicales.
En representación del rector de la UJAT, Guillermo Narváez Osorio, el secretario de Investigación, Posgrado y Vinculación, Wilfrido Miguel Contreras Sánchez, encabezó la inauguración junto con el investigador colombiano Andrés Felipe Ardila Hernández, quien destacó la importancia de fortalecer la colaboración internacional mediante investigaciones y proyectos que puedan adaptarse a las condiciones particulares de cada región.
Contreras Sánchez llamó a revisar los criterios utilizados en las acciones de reforestación, pues en ocasiones se privilegia el valor estético de las especies por encima de las funciones que cumplen dentro de los ecosistemas. Subrayó que las características y aportaciones ecológicas de cada especie deben considerarse para favorecer procesos adecuados de restauración.

El encuentro reúne a especialistas de la UJAT, el Centro del Cambio Global y la Sustentabilidad, El Colegio de la Frontera Sur y AGROSAVIA de Colombia, entre otras instituciones, quienes durante dos días intercambian investigaciones y experiencias mediante conferencias magistrales, ponencias presenciales y participaciones virtuales sobre regeneración y conservación de las selvas.
En este marco, la profesora investigadora de la DACBiol y organizadora del encuentro, Ofelia Castillo Acosta, destacó que la recuperación de las selvas requiere considerar no solo las especies vegetales, sino también la fauna que participa en los procesos de regeneración natural. Explicó que monos, murciélagos, zarigüeyas, roedores e insectos contribuyen a dispersar semillas y favorecen la recuperación de la vegetación. Advirtió que, por el grado de deterioro de estos ecosistemas, su recuperación puede tomar al menos 100 años.
La especialista señaló que una alternativa ante el deterioro es utilizar especies nativas de rápido crecimiento, capaces de generar cobertura vegetal y favorecer la captura de carbono. Algunas pueden alcanzar hasta 15 metros de altura en cuatro o cinco años, mientras que especies como el ramón, guapaque y chicozapote requieren condiciones de sombra propias de la selva alta perennifolia.
Castillo Acosta subrayó que estas características deben tomarse en cuenta al diseñar estrategias de restauración y llamó a conservar la cobertura forestal existente por su importancia para la regulación del clima local y la captura de carbono.
También señaló que la deforestación en Tabasco no obedeció únicamente a la actividad ganadera, sino a diversos factores, entre ellos programas gubernamentales implementados décadas atrás. Como ejemplo, mencionó la pérdida de alrededor de 300 mil hectáreas de selva baja inundable de canacoíte en la Chontalpa, además de afectaciones a la selva alta de Balancán y Tenosique.
13-08-2026 /TEPM