PNUD y Protección Civil resaltan aporte de jóvenes en materia de gestión de riesgos

La participación de jóvenes universitarios en el Primer Congreso Internacional para la Reducción de Riesgos de Desastres (CI-RED 2026), fue de suma importancia al aportar investigaciones vinculadas con necesidades reales de la sociedad, coincidieron en manifestar el coordinador de la Unidad de Proyectos de Reducción de Riesgos de Desastres del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, Xavier Moya García y el coordinador general de Protección Civil Tabasco, Armando Pulido Pardo.

Al hablar sobre los logros de este foro realizado en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), ambos funcionarios resaltaron que el CI-RED 2026 permitió reunir voces de seis países y 12 estados de la República para compartir conocimientos y experiencias sobre prevención y gestión de riesgos.

Por su parte, Pulido Pardo explicó que el foro fue resultado de la coordinación entre el Gobierno del Estado de Tabasco, a través del Instituto de Protección Civil, el PNUD, instituciones como Cruz Roja y la División Académica Multidisciplinaria de Comalcalco de la UJAT, con la participación de especialistas provenientes de Bolivia, Perú, Colombia, Costa Rica, España y distintas entidades de México. 

En este contexto, Moya García destacó la importancia de contar con Atlas de Riesgos actualizados, mientras que Pulido Pardo exhortó a la población a mantenerse informada mediante los canales oficiales del Gobierno del Estado, radio, televisión y redes sociales, a fin de atender oportunamente las alertas y recomendaciones de las autoridades. Ambos coincidieron en que la generación de conocimiento, la formación de nuevos profesionales y la coordinación entre instituciones son elementos fundamentales para fortalecer las capacidades de prevención y reducir los riesgos ante posibles desastres.

Subrayó que la formación de capital humano en gestión de riesgos es fundamental para responder a problemáticas como inundaciones, sismos y sequías, y consideró que las experiencias derivadas de los desastres deben aprovecharse para generar conocimiento que contribuya a prevenir futuros impactos. Añadió que la academia tiene un papel esencial para transformar ese conocimiento en acciones, recomendaciones y protocolos.

 

 

04-09-2026 / TEPM