El Instituto Juárez en las conmemoraciones de la Independencia de México durante el Porfiriato

 
Introducción
El Instituto Juárez (IJ) se inauguró el 1 de enero de 1879 y desde ese momento, los maestros, estudiantes y administrativos que formaron parte de él, empezaron a participar de manera activa en las actividades cívicas que en Tabasco se realizaban para conmemorar las fechas históricas nacionales y locales, entre ellas: el 5 de febrero, para conmemorar la promulgación de la Constitución de 1857; el 27 de febrero para recordar la expulsión de los francoimperialistas de la capital de Tabasco en 1864; el 21 de marzo para reivindicar el nacimiento de Juárez; el 5 de mayo, para conmemorar el triunfo mexicano sobre las tropas francesas en la batalla de Puebla; el 15 y 16 de septiembre de cada año, para conmemorar el inicio de la Independencia y el Grito de Dolores; y el 1 de noviembre,  la fecha en que los tabasqueños derrotaron a los francoimperialistas en la batalla del Jahuactal en 1863. 
 
Así, desde 1879 hasta noviembre de 1958, la comunidad del Instituto Juárez fue el principal protagonista de las festividades cívicas realizadas en la capital de Tabasco; en el proceso de realización de esas actividades, los estudiantes, maestros y directivos elaboraron y difundieron extraordinarias obras literarias: poesías, odas, discursos, biografías y ensayos históricos, para reafirmar su identidad patriótica, nacionalista y la defensa de la soberanía nacional.  
 
En el libro publicado por la UJAT, Haciendo patria a través de la provincia: interpretaciones tabasqueñas sobre la Independencia, la soberanía y el nacionalismo, realizado para conmemorar el bicentenario de la consumación de la Independencia, en el 2021, se explica cómo los tabasqueños empezaron a asumir una conciencia patriótica y nacionalista desde los primeros años del México independiente; se explican y se integran las evidencias, que nos permiten conocer las ideas, nociones y argumentos que los tabasqueños elaboraron para asumirse como mexicanos de 1824 a 1956.
 
Durante el Porfiriato
Entre 1879 y 1911, el proyecto porfirista desplegó y consolidó una hegemonía en Tabasco; de 1879 a 1887 las élites políticas y las oligarquías locales se aglutinaron, negociaron y ejercieron el poder bajo la dirección de Simón Sarlat Nova, que le dio una direccionalidad a la administración de Tabasco, manteniendo una articulación entre las decisiones del poder ejecutivo, con los posicionamientos del poder legislativo y el quehacer del poder judicial; en esos años se inició la edificación de un sistema educativo significativo, teniendo como plataforma al IJ, que identificó la instrucción y formación académica de los tabasqueños, como una vía para incorporarse al progreso porfirista.
 
De 1887 hasta 1911, la hegemonía porfirista en Tabasco estuvo coordinada y ejercida por las disposiciones del presidente Díaz, que tuvo como principal operador a nivel local, al general Abraham Bandala, que al igual que el dictador nacional, se reeligió varias veces. En esos 24 años, el Instituto Juárez se consolidó como una institución de educación superior y, como el espacio que reunía a los académicos e intelectuales tabasqueños de la época; por ello, cada 15 y 16 de septiembre los maestros y alumnos más sobresalientes o apegados a los administradores del gobierno local, eran seleccionados para ser los coordinadores de los festejos patrios, siendo los oradores y protagonistas de las actividades cívicas. 
 
Cabe puntualizar que, en septiembre de cada año, los organizadores y oradores de los festejos patrios tenían que recordar tres cuestiones básicas en sus discursos, odas o poemas: 1) el inicio de la Independencia y, con ello, señalar ideas y argumentos sobre los sucesos históricos, los héroes insurgentes y sus manifiestos; 2) relacionar los temas de la Independencia, la soberanía y el nacionalismo, con la personalidad del presidente Porfirio Díaz, porque el 15 de septiembre era su cumpleaños; 3) relacionar la Independencia con la vida del dictador y con la realidad nacional, retomando datos e ideas del informe presidencial que se daba en los primeros días de septiembre.
 
Los oradores tabasqueños
Entre 1879 y 1911 destacaron como participantes en la conmemoración de la independencia, los siguientes integrantes del IJ: Manuel Sánchez Mármol (director y maestro), Manuel G. Zapata (alumno), Salomé Taracena (estudiante), Manuel Foucher (maestro), Juan Correa  Zapata (maestro), Tomas Sosa Ortiz (maestro), Rómulo Becerra Fabre (maestro), Eutimio Enríquez (alumno), Arturo Aguilar (alumno),  Querido Moheno (alumno), Pedro C. Totosaus (alumno), Andrés T. Calcáneo (alumno), Felipe J. Serra (maestro), Manuel Antonio Romero (estudiante), María I. Galván (maestra), José María Merino (maestro) y Mariano Olivera (maestro).
 
Las ideas sobre la Independencia
El contenido de las narrativas expuestas por los miembros del IJ, en los festejos patrios porfiristas, se dieron bajo nociones del romanticismo y el positivismo, fueron apologistas, nacionalistas, expresaban un sentimiento patriótico provinciano y un apego a México. A continuación, les expongo textualmente algunas de esas ideas:
 
“Hidalgo, proclamando la libertad del nuevo mundo, no iniciaba la guerra de un partido con otro por satisfacer una ambición personal; lo hacía por una causa más noble; por arrancar de las garras de la opresión, de la perpetua agonía de trescientos años de sufrimientos, la existencia de un pueblo, capaz de ser libre y arbitro de sus propios destinos…” Manuel G. Zapata.
 
“Mejicanos, si es cierto que en vuestros corazones reina el patriotismo, celebremos el renacimiento de la patria, con el amor fraternal de una nación que como en México, formas sus hijos una misma familia.” Salomé Taracena.
 
“Hidalgo: sacerdote de la reforma, obrero del porvenir…. ¡bendito seas! Y vosotros también infatigables patriotas que a la voz del anciano de Dolores alzasteis vuestra noble frente para protestar contra el tirano, recibid la modesta ovación del pueblo que en estos momentos bendice vuestra memoria. Iluminad la conciencia de vuestros hermanos y continuad vuestra obra de regeneración guiándolos por el sendero de la paz…” Manuel Foucher
 
“¡Regocíjate, pueblo, te has salvado! La tiranía ha sucumbido, la Independencia porque ansiabas está asegurada; tu obra se halla concluida. Eres libre, feliz, independiente. Alza la frente, radiante de orgulloso placer; sonríe con la sonrisa de la satisfacción; ya eres el solo soberano. Saluda con tus lenguas de bronce el aniversario de acontecimiento tan feliz; tremola el estandarte tricolor en tus soberbios edificios; recorren las calles tus bandas militares, haciendo escuchar dulces y patrióticas armonías (…) ¡Respira, pueblo; ya eres libre, ¡ya eres invencible! ¡Eres el único árbitro de tus grandes destinos!” Manuel Sánchez Mármol.
 
Conclusión
Estos cuatro ejemplos nos ilustran y nos permiten ver el carácter ideológico de los discursos que se elaboraran en el porfiriato para conmemorar la Independencia. En nuestra universidad, esos discursos deben releerse cada año, porque son producto de nuestra identidad institucional; son los posicionamientos de los estudiantes, maestros y funcionarios del Instituto Juárez y que sirvieron de base para moralizar y educar a los tabasqueños, entre 1879 y 1911.
 
 Por Mtro. Héctor Valencia Reyes. Decano de la Lic. de Historia de la UJAT.
 
 
 
 
 
 
13-09-2026 /DGCS