Un diminuto hallazgo de la DACBiol que amplió la ciencia

 
Descubrir una nueva especie significa ampliar los límites del conocimiento sobre la vida. Antes de incorporarse formalmente a los registros de biodiversidad, un organismo debe ser estudiado para demostrar que posee características propias que lo distinguen de las especies conocidas. Detrás de cada hallazgo existe un proceso que comienza con la observación y recolecta en los ecosistemas, continúa con el análisis especializado de los ejemplares y concluye con su descripción y preservación como evidencia científica.
 
Esta labor fue abordada en el programa de televisión La ciencia está en los detalles, de TV UJAT, a partir del caso de un pequeño escarabajo descrito oficialmente en 2018 como Premnobius perezdelacrucei. La emisión permitió conocer tanto las características de la especie como el trabajo desarrollado para identificarla y la importancia de conservar los ejemplares que respaldan este tipo de investigaciones y rescatarla, por su importancia, para nuestra edición de hoy. Su nombre reconoce la trayectoria del profesor e investigador de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Doctor Manuel Pérez de la Cruz.
 
La investigación tiene en Tabasco una parte fundamental de su historia. Entre 2007 y 2013, Pérez de la Cruz realizó recolectas en la vegetación de las Grutas del Coconá, en Teapa, y en la carretera Huimanguillo-Francisco Rueda, en Huimanguillo. Para obtener los ejemplares empleó trampas de etanol, una técnica especializada para atraer a pequeños insectos barrenadores de madera.
 
A estas recolectas se sumaron ejemplares obtenidos en otros puntos del Neotrópico mediante trampas de ventana e intercepción de vuelo atraídas con etanol. La serie tipo quedó integrada con material procedente de México, el holotipo localizado en Satipo, región de Junín, Perú, y paratipos recolectados en bosques subtropicales de Panamá, Ecuador y Brasil. Contar con ejemplares de distintas localidades permitió reunir la evidencia necesaria para estudiar las características del organismo.
 
El escarabajo pertenece al género Premnobius, dentro de la familia Curculionidae y la subfamilia Scolytinae, grupo conocido comúnmente como escarabajos descortezadores y barrenadores. La hembra mide aproximadamente 2.45 milímetros y presenta un cuerpo brillante de tonalidad café rojiza. Su reducido tamaño ayuda a dimensionar la dificultad del trabajo de recolecta, pero también pone de manifiesto que la biodiversidad puede encontrarse en organismos que fácilmente pasan inadvertidos.
 
La identificación de una especie nueva requiere demostrar que sus características no corresponden a ninguna de las especies conocidas. Para ello se compararon sus estructuras anatómicas y se establecieron los caracteres diagnósticos que permiten diferenciarla. Este procedimiento es el que convierte los ejemplares recolectados en evidencia capaz de sustentar una descripción científica.
 
El resultado fue publicado en 2018 en la Russian Entomological Journal por los entomólogos Alexander V. Petrov, de la Academia de Ciencias de Rusia, y Thomas Harris Atkinson, de la Universidad de Texas. La investigación contó con el respaldo de la Fundación Rusa para la Investigación Básica, orientada al estudio sistemático de insectos neotropicales.
 
La denominación de la especie también conserva parte de esta historia. Premnobius corresponde al género al que pertenece el organismo, mientras que perezdelacrucei constituye un reconocimiento a la trayectoria de Pérez de la Cruz. De esta manera, el nombre científico vincula la clasificación biológica con la contribución de un investigador de la UJAT al conocimiento de los insectos de la región.
 
El trabajo científico tampoco termina con la publicación. Los especímenes de referencia fueron depositados en colecciones científicas internacionales y en la UJAT, donde permanecen como evidencia material de la investigación. Su conservación permite que puedan ser consultados y comparados nuevamente y que la información obtenida de ellos continúe siendo útil para otros estudios.
 
En este sentido, la Colección de Insectos de la División Académica de Ciencias Biológicas (DACBiol) representa un acervo fundamental. Pérez de la Cruz explicó en La ciencia está en los detalles que los ejemplares preservados son materiales de referencia indispensables para futuras investigaciones y para comprobar la existencia y distribución de las especies.
 
La Doctora Aracely de la Cruz Pérez, profesora investigadora de la DACBiol, destacó por su parte el valor de estos acervos para la formación académica de los estudiantes y para ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad de Tabasco. La colección universitaria permite así que el material reunido por los investigadores permanezca disponible para nuevas generaciones y nuevas preguntas científicas.
 
Cada nueva especie documentada aporta, por tanto, una pieza más para comprender la diversidad biológica de una región. En este caso, las recolectas realizadas durante varios años en Tabasco formaron parte de una investigación que reunió materiales de distintos países del Neotrópico y que posteriormente alcanzó reconocimiento en la literatura científica internacional.
 
El valor del hallazgo no radica únicamente en haber identificado un escarabajo que carecía de una descripción formal. Está también en haber documentado sus características, registrado su presencia en distintos territorios y conservado los ejemplares que permiten respaldar ese conocimiento.
 
La importancia de la investigación entomológica contribuye a hacer visible una parte de la biodiversidad que, pese a encontrarse en los ecosistemas, permanece desconocida hasta que es estudiada. El pequeño organismo recolectado en Tabasco se convirtió en una nueva referencia para la ciencia y, al mismo tiempo, en evidencia de todo lo que todavía queda por conocer sobre la vida que habita en la región neotropical. (ADS)
 
 
 
 
14-09-2026 /DGCS