POESÍA PATRIÓTICA TABASQUEÑA

Con motivo del Bicentenario del inicio de la Independencia y el Centenario del inicio de la Revolución, en el 2010, empecé a buscar y sistematizar los trabajos escritos que los tabasqueños habían realizado sobre la Independencia de México, el nacionalismo y la soberanía nacional; con el objetivo de identificar y comprender la narrativa escrita por los habitantes de Tabasco, en la que se identifican con su terruño y su matria, como parte de un proceso en el que se asumen y reconocen como mexicanos.

Esos escritos, de diferentes generaciones de tabasqueños, realizados entre 1826 y 1956, reivindican la cultura e identidad local, la cosmovisión del ser tabasqueño; al mismo tiempo que, desde la historicidad concreta de los diversos sectores sociales, construyen sus propios significados sociolingüísticos sobre ser mexicanos; es decir, definen su propia conciencia nacionalista desde Tabasco.

A través del tiempo, se han encontrado trabajos de diversa índole: obras de teatro, oraciones fúnebres, discursos, biografías, artículos periodísticos, poemas y ensayos. Son obras literarias que expresan los contenidos y significados de su tiempo, que entre verdades, planteamientos verosímiles y metáforas, nos exponen lo que los tabasqueños sentían, pensaban o se imaginaban sobre la Independencia de México y nuestra soberanía nacional. 

En esta ocasión, les voy a exponer una relación de la poesía patriótica tabasqueña que ha rescatado hasta la fecha, que es la base de una investigación que está por terminarse, con el título del presente artículo. Por el momento, solo les presento el nombre de los autores y las obras, sin un análisis literario de las mismas.


En la historia de Tabasco, la primera obra escrita sobre la Independencia y con claros matices poéticos es la que realizó Bernardo Garrido en Tacotalpa en 1826: Diálogo festivo joco serio, en celebridad de la rendición del castillo de San Juan de Ulúa; después de este trabajo, encontré varios escritos en prosa: discursos, oraciones cívicas o artículos, como el que publicó el periódico El Federalista de Tabasco en 1834, titulado: La libertad. Así que, la primera poesía que he encontrado es la de Miguel Dondé: Ensayo poético, pronunciado y publicado con motivo de las fiestas patrias de1853.

La primera composición poética que he localizado, de alguien vinculado a la historia de la UJAT,  es un soneto de 1855 titulado: HIDALGO, de León Alejo Torre, que fue un liberal y difundió el Plan de Ayutla en Tabasco y la Constitución de 1857, luchó contra el conservadurismo en la Guerra de Reforma, se opuso a los franceses y al gobierno de Maximiliano y, desde 1862 hasta 1878, fue el que le dio seguimiento al proyecto de crear en Tabasco una institución de educación superior, que dio como origen la fundación del Instituto Juárez. En un fragmento de su soneto hace referencia al 15 de septiembre y podemos leer lo siguiente:
Gózate ¡Oh Patria! al repuntar la aurora
De este glorioso y explendente día…
¡Perla preciada de mayor valía
De cuantas nacen de la mar sonora!

Cabe decir que, desde la inauguración del Instituto Juárez en 1879, los autores de las diversas composiciones literarias, leídas en cada aniversario de la Independencia, van a estar ligados a dicha institución educativa y, desde luego, van a participar en las conmemoraciones patrias, representando al Instituto Juárez, como parte de un proceso, en el que van a legitimar, desde la educación, al sistema porfirista tabasqueño.

De 1880 a 1911, para reivindicar la Independencia, honrar a sus héroes, difundir ideas sobre el nacionalismo y la soberanía nacional, algunos de los poemas más representativos son los siguientes: Poemas diversos a héroes nacionales de Vicente L. Castro en 1881; A la patria de Félix Trilles Gil en 1882; En honor a la patria de José R. Pichardo de 1886; Ante Hidalgo de Manuel D. Prieto en 1888; A Hidalgo de Antonio Hernández Ferrer de 1889; El grito de Independencia de Gustavo A. Suzarte de 1893. Los famélicos de Justo C. Santa Anna 1894; A la Patria de Manuel Merino 1895; Del terruño de Félix F. Palavicini de 1900; Lucha fratricida de J. Cecilio Santa-Anna de 1906; El grito de Independencia de Felipe N. Aguilar 1908; Fragmento épico de Pedro Lavalle A. de 1910; Un sueño con mi patria de Felipe A. Margalli de 1910 y El grito de Dolores de Arturo Aguilar de 1910, de quién les comparto un fragmento:

Que guardan nuestros montes seculares
la voz, con que la patria soberana,
despertaron sus genios tutelares;
y eterno canta el pueblo en sus altares:
¡Viva La Independencia Mexicana!

Si en la lucha sucumbir nos toca
antes que proferir vanos clamores
con que en la vida la piedad se invoca,
sea la última estrofa, en nuestra boca,
el memorable grito de Dolores.

La mayoría de la poesía porfirista es apologética, romántica e idealista, su carácter patriótico y nacionalista, la convierten en piezas extraordinarias de moralización, de educación cívica y de reproducción social. Con la Revolución Mexicana, los tabasqueños empiezan a producir una poesía más social y crítica, entre los poemas que rescatamos, están los siguientes: ¡Patria! (La patria grande), sin autor y publicada en el Monitor Escolar en 1912; El grito de Felipe N. Aguilar 1915; A mi patria de Néstor Carrión F. de 1916; Canto bélico de Consuelo Marín P. de 1918.

De 1919 a 1938, la poesía patriótica tabasqueña tuvo varios rasgos: fue nacionalista, reivindicó la Revolución y la Constitución de 1917; después fue anti-imperialista y bajo las ideas del racionalismo, el cooperativismo, el laicismo y el socialismo, asumió la defensa de la soberanía nacional e impugnó al capitalismo y al fanatismo religioso. Algunos de los poemas de esa ápoca son los siguientes: Miguel Hidalgo y Costilla de Homero M. F. González de1925; Glorias del Anáhuac de Manuel Herrera de 1925; Patria, sin autor, de 1930; Musa libertaria de Isidoro Pedrero S. de 1930; Exhortación de Manuel S. Santiago de 1931; Melopeya patria de J. Claro García de 1931; Pasado y presente de Antonio Ocampo R. de 1932.

Después de la caída del Garridismo y del desplazamiento, del poder local, de los garridistas, hasta 1958, la poesía que se escribió se dio bajo los límites que impuso el Estado mexicano, bajo la lógica de la educación cívica; entre las heterogéneas composiciones poéticas, cabe destacar: 16 de septiembre de P. Palma de Moreno de 1940; ¡Presente! de Ramón Salvador Soler de 1943; Glorias a la patria de Luis J. Jiménez de 1943; ¡16 de septiembre de 1810! de P. Madrigal R. de 1945; Himno Patriótico de Raúl Zepeda Santa Anna de 1946; 15 de septiembre de José Ruiz Andrade de 1948; Cantos a la provincia tabasqueña de José Tiquet de 1950; Apotegma histórico de Santiago Cruces Sastre de 1952; A Hidalgo de Salustio de Dios V. de 1953; Canto a la patria de Ruffo Castro Vidal de1954; Ante el altar de la patria de Raúl Zepeda Santa Anna de 1955; Canto de la patria de Manuel Sastre de 1956; Patria de Josefina Rendón Parra de 1957. 

Toda esta poesía patriótica tabasqueña, se encontraba dispersa, los tabasqueños no tienen conocimiento de su existencia, de su ubicación, por su elaboración en etapas histórico concretas del devenir de los tabasqueños. Las hemos reunido para comprender parte de la mentalidad del tabasqueño, en relación con sus sentimientos y razonamientos patrióticos y nacionalistas; con ello se pretende que, evitar que se olviden en archivos y bibliotecas y, nos sirva de soporte para que reivindiquemos, socialicemos, su contenido; como parte de un proceso en el que repensamos nuestra historia y reafirmamos nuestra conciencia cívica, nacionalista y en defensa de nuestra soberanía.

Por Mtro. Héctor Valencia Reyes. Docente y decano de la Licenciatura de Historia de la UJAT.


20-09-2026 / DGCS