El río San Pedro, eje natural y cultural de la Reserva Wanha’: Burelo Ramos

Estudiar la biodiversidad, la historia y las dinámicas sociales vinculadas al río San Pedro Mártir permite comprender que la conservación de los ecosistemas ribereños también está relacionada con el bienestar de las poblaciones que dependen de ellos, sostuvo el profesor investigador de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), Carlos Manuel Burelo Ramos, al impartir una conferencia magistral en el marco de la Segunda Jornada por la Importancia de los Ríos en Tabasco: “Ecosistemas saludables, riesgos y desafíos compartidos”.
Durante el foro organizado por la División Académica de Ingeniería y Arquitectura (DAIA), el responsable del Laboratorio de Manglares Interiores (LMI) de la División Académica de Ciencias Biológicas (DACBiol), abordó el tema “El río San Pedro Mártir: columna vertebral de la Reserva de la Biósfera Wanha’”, en la que destacó la relevancia natural, cultural, biológica e histórica de este cuerpo de agua compartido entre México y Guatemala.
En su exposición, explicó que el río nace en Guatemala, donde recorre aproximadamente 186 kilómetros, para ingresar a territorio mexicano por la región de El Ceibo y continuar por Tenosique y Balancán, a lo largo de unos 125 kilómetros.
Señaló que constituye uno de los principales afluentes del río Usumacinta en su parte media y cumple funciones esenciales para las comunidades, entre ellas el abastecimiento de agua dulce y el riego de terrenos productivos, además de haber sido un elemento vinculado al desarrollo de asentamientos de la cultura maya.
Burelo Ramos resaltó también la biodiversidad que se concentra en este territorio, cuyos estudios, desarrollados por el LMI desde 2012, han permitido documentar más de 380 especies de aves, más de 80 especies de mariposas diurnas y más de 60 nocturnas, cerca de 60 especies de libélulas y alrededor de 76 especies de abejas nativas.
A ello se suman investigaciones sobre la flora ribereña, con más de 358 especies registradas, así como el estudio de los llamados diques del río San Pedro Mártir, estructuras de origen biológico que funcionan como refugio para peces, anfibios y crustáceos.
Subrayó que uno de los aspectos que distingue a este ecosistema es la presencia de mangle rojo (Rhizophora mangle) en agua dulce, registrado en la zona desde 1942. El investigador universitario señaló que estos manglares se encuentran entre los más alejados del mar en el planeta, a una altitud aproximada de entre 17 y 45 metros sobre el nivel del mar, características que los convierten en un elemento singular dentro de la biodiversidad de la región.
Asimismo, destacó la relación histórica del río con sitios arqueológicos mayas como Aguada Fénix y Moral Reforma, cuya ubicación evidencia el vínculo entre este cauce y el desarrollo de las sociedades que habitaron el territorio.
28-09-2026 / TEPM